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viernes, noviembre 24, 2006
lunes, noviembre 29, 2004
EL DÚO DE ORO: LA PAREJA QUE ALBOROTA LAS PEÑAS CON SUS PELEAS MUSICALES.
La guerra de los sexos a la criolla
Guillermo Peralta y Norma García son esposos y también son contrincantes. Son compañeros de trabajo y quienes los oyen insultarse en público dirían que se odian. Cada fin de semana, ellos arman la jarana y también la batalla, pues su espectáculo consiste en un contrapunto musical en el que ambos defienden su género valiéndose de las letras afiladas de los valses más rencorosos y despechados.
Lo que no vale se bota y no se recoge en la vida jamás, algo de eso eres tú, no vales nada.
Eso le cantó Guillermo a Norma en una reunión familiar que ellos estaban animando junto a Juan Valdivia, un showman que quiso hacer un trío mixto al mejor estilo de Los Kipus. La gente sabía que Guillermo y Norma eran novios y que sería divertido pedirle a Norma que le conteste. Ella no se quiso quedar atrás y le respondió con una versión recargada de Ese hombre, sazonando el vals con su propio condimento para devolver la cachetada:
Ese hombre que ustedes ven ahí... perdón... ese medio hombre que usteden ven ahí, que parece tan galante, tan atento y arrogante, lo conozco por ahí. Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso...
Luego del éxito que sucitó este contrapunto, se animaron a llevar el espectáculo a las peñas “La Casa Edith”, “La Palizada” y “Sachún”. En todos lados saborearon los aplausos del público que siempre les pedía más al “Trío de Oro”, que fue como los bautizó la tía Elsa, una señora muy conocida en el ambiente criollo por ser la madrina de muchos artistas. Al separarse de Valdivia, que hizo su propio camino, Guillermo y Norma se quedaron como el “Dúo de Oro”, nombre artístico con el cual se presentan hoy en diversas peñas e incluso en casinos y restaurantes.
Cada viernes o sábado se presentan en tres o cuatro peñas haciendo un promedio de media hora en cada una. En el Día de la Canción Criolla llegaron a presentarse en cinco locales, desde el casino del Hotel Sheraton hasta La Estación de Barranco. Para poder llegar de un lugar a otro de la ciudad, tienen que pisar el acelerador hasta que las agujas marquen 140 kilómetros por hora si es necesario para llegar a tiempo a la siguiente peña.
En su casa nunca se pelean, pues prefieren dejar las peleas para el escenario. Tienen una complicidad y una química tan grandes en el escenario que si Norma se atraganta o se cansa, solo basta que mire a Guillermo para que él haga la primera voz mientras le da tiempo a su compañera para que tome agua o se reponga.
No tienen un programa fijo para cada lugar en el que se presentan, porque varía de acuerdo al público ante el cual se van a presentar. No es lo mismo cantar para los veteranos que asisten al “Sachún”, que animar a los jóvenes que se jaranean en “Don Jijuna”. Pero todo auditorio reacciona emocionado cuando comienzan su espectáculo cantándole al Perú.
Y se llama Perú con P de Patria, la E del ejemplo, la R de rifle y la U de la Unión. Yo me llamo Perú, pues mi patria es peruana, con la sangre y el alma, pinto los colores de mi Pabellón.
Una vez que inflan los fervores patrióticos de la gente y que han tanteado sus gustos, ya se animan a resucitar los clásicos del cancionero criollo. Por ejemplo, no pueden dejar de cantar Mal paso o Propiedad privada porque el público siempre las reclama. Y cantan a dúo con ellos, desgañitándose:
Argumentando que tienes mala suerte, vas contándole a la gente la razón de tu fracaso, pero la gente, que es tan cruel y despiadada y que no le importa nada, se ríe de tu mal paso. Ahora sufres y vives angustiada (o), ya verás lo que te toca, siempre fuiste caprichosa (o). Dice la gente, que es tan cruel y despiadada, que si estás abandonada (o), es porque no eres gran cosa.
Calentados los ánimos y enganchado el público, Norma y Guillermo comienzan con su contrapunto y como dos gallos bravos, se enfrentan en el escenario a punta de valses cargados de rencor y despecho.
Víbora, ese nombre te han puesto porque en el alma llevas el veneno mortal de la calumnia y la maldad.
Ambos buscan la complicidad del público de su mismo sexo y de pronto no es solo Guillermo quien le está cantando Víbora a Norma, sino son todos los hombres presentes los que condenan a la cantante por ser la abanderada de todas las mujeres ponzoñosas.
Han probado en varias oportunidades que sea Guillermo quien termine el espectáculo, pero las mujeres que participan en esta batalla nunca lo permiten e instan a Norma a que sea ella quien tenga la última palabra. "¡Respóndele, por favor!"
Y tú te crees valiente, porque pegas un grito y me haces callar delante de la gente. Valiente. Y a la hora de amar te quieres escapar, falso amante ardiente. Tú te sientes valiente, porque a tus amigos les cuentas historias que ni te las crees. Ardiente. Y te tiemblan las piernas cuando una mujer te pide lo que no tienes.
Guillermo aclara que lo que no tiene es plata, por si acaso, pero las féminas celebran la ocurrencia de su representante en el escenario y saben bien que Norma se refiere a otra cosa... mariposa.
El Dúo de Oro concibe su espectáculo como una guerra de los sexos y se sienten tan satisfechos de la peculiaridad de su show que comentan, como quien no quiere la cosa, que “una cantante muy famosa que está de moda canta los mismos pedacitos de nuestras canciones y con los mismos gestos”.
No creas que si tú me dejas, te voy a rogar. Tendré que buscar otro amor, pero que tenga más... (Norma frota el índice y el dedo medio con el pulgar haciendo alusión al dinero).
En una ocasión, mientras los cantantes criollos hacían sus compras en el supermercado, se les acercó una chica para felicitarlos y contarles que antes ella vivía enamorada de su esposo, aunque él era un patán porque la había abandonado junto a sus dos hijos. Hasta que vio el show del Dúo de Oro y dijo “se acabó, nunca más voy a rogarle a ese hombre para que regrese” y a partir de ese momento se sintió una mujer libre y se olvidó que su esposo existía. Pero también les han contado casos de parejas que se habían separado, pero al ver el show sienten un aliciente para disculparse y volverlo a intentar.
Para que sepan todas que tú me perteneces, con sangre de mis venas te marcaré la frente, para que te respeten aun con la mirada y sepan que tú eres mi propiedad privada.
Norma confiesa que si le dan a escoger entre el enfrentamiento y la reconciliación, ella disfruta más peleándose. Pero llega un momento en ciertas peñas en que la gente les pide un beso para que dejen de pelearse y ellos se mandan con Quiero que estés conmigo, vals romanticón que es el punto final ideal para públicos no tan belicosos que prefieren la paz del amor antes que la bilis del desamor. Y después de cantar ese vals, ellos deben contener las lágrimas que quieren desbordarse por la emoción de seguirse amando como hace 22 años.
Quiero que estés conmigo cuando llegue el silencio, cuando me encuentre solo, quiero que estés conmigo, cuando no haya aplausos (...) Compartir juntos lo mucho que nos queda, yo tengo para darte cariño una vida nueva. Mira, cuando llegue ese momento no habrá penas ni tristezas, no habrá envidia ni rencores. Sólo sé que mis amores siempre fueron para ti. Quiero que estés conmigo, mi amor, siempre conmigo.
Reportaje
El periodismo digital: un campo de pruebas
Diego Peralta, editor de www.peru21.com, confiesa que la ventaja de su página web es ofrecer un paquete de información con muchos valores agregados. La clave está en aprovechar lo mejor de otros medios como la radio, la televisión o los diarios y conseguir que el periodismo digital logre la tan ansiada convergencia de medios.
Este editor considera que el perfil del periodista digital es el mismo de cualquier periodista, solo que tienen un manejo más especializado del medio. “El periodismo digital es un campo de pruebas para lo que en un futuro va a ser la convergencia de medios”, asegura Diego Peralta y agrega: “Internet es una plataforma que hace posible ofrecer todos los medios a la vez. Lo que está en cuestión en estos momentos es la búsqueda de la mejor forma de presentación de las noticias”.
Diego egresó de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UPC en el año 2000. Se graduó como periodista y su formación para ser periodista digital ha sido más que todo empírica, pragmática. Comenzó a trabajar en una página web chilena (elarea.com) , luego pasó a Peru.com y ahora se desempeña como editor de Peru21.com y Trome.com. Paralelamente a estos trabajos, ha ido llevando constantemente cursos de especialización que ha financiado de su propio bolsillo, como por ejemplo cursos de diseño de páginas web (en el instituto Toulouse Lautrec), un taller sobre periodismo digital en la Fundación del Nuevo Periodismo en Colombia, otro taller de la OEA en Ecuador y además ha seguido otros congresos referentes al tema. También tiene un buen dominio del inglés, lo que le permitió utilizar algunos cables importantes que llegaron en ese idioma cuando se produjeron las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Parte de lo que ha ido aprendiendo en los cursos y congresos a los que ha asistido le ha permitido ir adecuando los nuevos conocimientos sobre periodismo digital a su trabajo. Reconoce que logró rediseñar la página de Perú.21 en base a lo que aprendió en Colombia y Ecuador.
Cuando Diego llegó a Perú.21, fue contratado de frente como editor y solo contaba con una redactora. Ha ido ampliando el personal del departamento, logrando que la página web esté empezando a adquirir una autonomía propia.
En total, la página de Perú.21 cuenta con un redactor y dos practicantes, y la de Trome con un redactor y un practicante. Todo este personal realiza la función de redacción, solo que los practicantes cuentan con menores responsabilidades.
Esta redacción on line genera contenido propio. Por un lado, está el contenido de la edición impresa que se cuelga en la red a primera hora del día en formato html y pdf. A partir de las 7 am y hasta las 11 pm, se comienza a trabajar toda la información que aparece en el instante, utilizando como fuentes de información la radio, la televisión, las empresas cablegráficas y los periodistas de la redacción.
Cada día hay dos reuniones de editores. A las 10 am se determinan los temas que van a trabajar durante el día las diferentes secciones, con lo cual Diego ya sabe qué está aconteciendo en la calle y está atento a esos acontecimientos. A las 5 pm ya se van definiendo qué temas van a ser predominantes en la edición impresa del diario al día siguiente. Peralta reconoce, sin embargo, que no pueden adelantarse a alguna “pepa” o primicia que va a sacar el periódico, pero al día siguiente sí se encargan de buscar todas las reacciones a esa gran noticia que se estén produciendo en radio o algún otro medio.
La página de Perú.21 se actualiza generalmente cada 20 minutos, que es el tiempo estimado promedio en el que se van produciendo nuevas noticias. Antes cada noticia tenía al costado la hora en que se había publicado (como sí realiza “El Universal” de México) con lo cual se refuerza el sentido de inmediatez que tiene internet, pero Peralta argumenta que también delata el tiempo con el cual se va actualizando, que puede llegar a ser de una hora o hasta más si es que no se produce nueva información relevante.
El programa con el cual van publicando la información es el Ivmaker, que es el mismo con el que trabaja todo el grupo El Comercio. Este sistema permite ir actualizando y corrigiendo al segundo, colocar fotos, foros, videos y audio. Además, se trabajan algunos archivos en Photoshop (retoques y recortes de fotografías), Word (procesamiento de textos), etc. Con respecto a la prevención de los ataques de los temibles hackers, utilizan los mismos sistemas de antivirus que cualquier computadora.
Peralta trata de sacarle el jugo a la interactividad que ofrece internet y por eso tiene un especial interés en los foros, permitiendo incluso que la gente proponga los temas para los foros. También se publican encuestas y los lectores pueden mandar mails a los que el mismo Diego contesta personalmente.
Un recurso interactivo muy interesante que este editor utilizó en peru.com pero no lo utiliza en Perú.21 son los salones de chat, a través de los cuales se invitaba a algún político para que converse con los cibernautas.
Más que una visión o misión, Diego enmarca su trabajo en objetivos y planes. El objetivo de la página es tener la información en línea y que vaya de acuerdo con la línea del diario impreso. A diferencia de la página web de El Comercio, que trata de seguir una línea más autónoma del diario, en peru21.com se busca una reproducción en línea del periódico, logrando que se encuentre en la página web la misma información que en el diario, solo que más desarrollada y actualizada.
La ventaja competitiva que Diego Peralta encuentra en su página web es ofrecer un paquete de información: un cuerpo de texto empaquetado con otra información como ediciones anteriores, archivo, noticias relacionadas, foro, video, galería de fotos. La idea es que los cibernautas encuentren un texto con muchos valores agregados.
miércoles, noviembre 17, 2004
Crónica
El Clásico del Pacífico se vivió también por internet
Miércoles 17 de noviembre, 8:00 pm. Mientras las selecciones de Perú y Chile se debaten entre la vida y la muerte mundialista en el Estadio Nacional, muchos hinchas de ambos equipos se ven privados de seguir el encuentro por televisión. Ya sea porque están trabajando o estudiando, la radio e internet se muestran como medios alternativos muy eficaces e interesantes. Si no hay un equipo de radio a la mano, tan solo una computadora, las páginas web informativas ofrecen la posibilidad de mantenerse al tanto de cómo avanza el partido.
Incluso antes de que comience el encuentro, tantos los medios digitales peruanos como los chilenos, se muestran cautelosos de alentar a sus respectivas selecciones y optan por titualres más bien imparciales. “Perú se juega la vida ante Chile”, titula El Comercio . “Mesura por Clásico del Pacífico” prefiere decir el diario chileno La Estrella de Arica.
Una vez que comienza a rodar el balón por el césped del Estadio Nacional, cada medio digital encuentra formas distintas de hacerle seguimiento al partido. Radio Programas del Perú opta por ofrecer el audio del partido en vivo, de modo que con un solo click el cibernauta puede trasladarse al estadio. El Mercurio On Line de Chile no se queda atrás y desde su página principal ofrece un link a otra ventana en la que se llevan las estadísticas del encuentro deportivo y, además, va haciendo una cronología: un resumen minuto a minuto de todas las incidencias, desde los cambios de jugadores hasta declaraciones de los entrenadores.
El primer tiempo finaliza sin goles y Radio Cooperativa de Chile comenta la primera mitad del partido con el siguiente titular: “Chile hace su negocio y rescata un empate ante Perú en Lima”. El medio chileno se aleja de posibles chauvinismos y reconoce que “los locales fueron superiores y por momentos hicieron replegarse en demasía a los pupilos de Juvenal Olmos”. Perú.com solo atina a comentar en su sección “Resumen del día” que “terminó el primer tiempo del partido entre Perú y Chile”, pero no comentan nada más.
En el minuto 55 se produce el esperado primer gol que abre por fin el marcador. Los peruanos celebran; los chilenos, maldicen. “Gol de Farfán hace vibrar al Nacional” se apresura en titular El Comercio y refleja la alegría que se vive en todo el Perú con el gol de Jefferon Farfán, quien “aprovechó un rebote en el corazón del área para fusilar con un potente derechazo al golero Nelson Tapia”. Radio Cooperativa de Chile, titula por su parte, “Chile cae por la cuenta mínima ante Perú en Lima”.
Los medios chilenos siguen expectantes el desarrollo del partido e involucran en su seguimiento a las tribunas. “Los hinchas peruanos no desaprovechan la oportunidad y cantan los Olés en todos los pases de su equipo” comenta El Mercurio On Line.
Cuando los peruanos no terminan de celebrar su primer gol, Guerrero renueva las expectativas y se manda con otro tanto para Perú en el minuto 85. El Mercurio incluye en su cronología una declaración (que sospechosamente no atribuye a nadie) y en la que se refiere despectivamente al triunfo del Perú: "Nada que hacer compañeros. Esto se acabó, lo mejor es marcharse de acá y dejar que estos peruanitos sigan bailando sus vals (sic)". ¿Qué pasó por la cabeza del redactor chileno al momento de publicar semejante texto? ¿Una cobarde demostración de piconería, tal vez?
Las esperanzas de los chilenos de meter el balón en el arco peruano se ven colmadas por fin en el angustiante minuto 90, apenas tres minutos antes de que el árbitro argentino Baldassi dé fin al partido. Sebastián González “fusila el primer palo de Ibáñez”, da cuenta El Mercurio.
Bordeando las 10 pm, el marcador finaliza 2 para Perú y 1 para Chile, con lo cual los tres puntos de la fecha son para el equipo que jugó de local. Los medios digitales peruanos celebran esta importante victoria y no se guardan los aplausos. “Guerrero y Farfán le dan la victoria a Perú ante Chile”, reza el titular de El Comercio y califica el partido de “inquietante”. Muy optimista, la versión on line del Decano de la prensa nacional comenta que ambos jugadores “le dieron la victoria a la blaquirroja y tres valiosos puntos para las aspiraciones mundialistas de la selección”.
Como RPP Noticias transmitió el partido con audio en vivo no se preocupó por dar cuenta del mismo a través de textos. Incluso pasados unos veinte minutos de finalizado el encuentro, no publicó ningún titular referente al marcador final. Peru.com solo se limitó a publicar el escueto titular “Perú gana partido a Chile por 2 goles a 1”, pero no desarrolló la información.
Los medios chilenos tuvieron diversas reacciones. “La selección de Chile cayó en forma inapelable 2-1 ante Perú”, dice La Estrella de Arica sin dar mayor detalle. “Chile cayó ante Perú en Lima, pese a su reacción final” titula Radio Cooperativa, tratando de justificar de alguna forma a su selección que llegó a anotar un tanto casi al fin del partido. El Mercurio se muestra más pesimista que sus colegas chilenos y lapida a la selección con el titular “La Roja pierde en Lima y cae de la zona alta” agregando en el cuerpo de texto que “el equipo nacional fue derrotado por 2-1 en Perú en un intenso partido y descendió al sexto lugar de la tabla”.
Así, mientras los medios peruanos proyectan la algarabía que recorre todo el país por este triunfo y los chilenos se preguntan qué hicieron mal, los jugadores de ambas escuadras se aprestan a descansar de las eliminatorias hasta abril de 2005, cuando esta historia cargada de intriga y suspenso continúe.
miércoles, noviembre 10, 2004
Crónica
Al fondo hay chamba
Parado en una esquina (no tiene que ser necesariamente un paradero, estamos en el Perú), el transeúnte que no tiene para el taxi ni mucho menos para comprarse un carro, espera a que se aproxime su combi para llegar a su destino. Cuando llega, el transeúnte estira el brazo y el vehículo se detiene. El cobrador, parado en la puerta o cerca de ella, le abre las puertas del paraíso y le permite adentrarse en la odisea nuestra de cada día. Luego de que suben los pasajeros, un datero se acerca al cobrador aprovechando que el semáforo está en rojo y le sopla los dichosos numeritos que provocarán el posterior correteo. De otro lado de la combi, un niño limpia apresuradamente la luna del carro, mientras otro niño le ruega al cobrador para que lo deje subir a vender sus caramelos. El pequeño vendedor sube, el color rojo del semáforo se apaga y cede el paso a la luz verde. El chofer pisa con furia el acelerador y los pasajeros se aferran a los pasamanos y a sus propios asientos como quien se aferra también a la vida. “Oiga, maneje como gente, está llevando pasajeros, no animales”, se queja la señora de cabecita blanca y ceño fruncido.
Pague con sencillo y avise una cuadra antes de bajar
Los trabajos que se generan alrededor de la cultura combi no se agotan en el chofer y el cobrador del vehículo, pero ellos son los principales trabajadores de la combi pues se pasan todo el día en ella recorriendo la ciudad. La atraviesan, la succionan a través de los pasajeros, la vomitan a través de los mismos pasajeros que dejarán botados cuadras o distritos más allá. Con ustedes, el chofer y el cobrador: los amos y señores del transporte urbano.
Guillermo Jiménez se despierta todos los días a las cinco de la mañana. Toma su combi para llegar a la casa del dueño de la combi que él va a conducir el resto del día. Comienza su recorrido a las 7:30 y tras tres vueltas desde San Juan de Miraflores hasta el Callao termina su día de trabajo a las diez de la noche.
Su vehículo, una camioneta tipo Coaster de la Empresa de Transportes Real, consume 12 galones de petróleo al día, con lo cual debe pagarle al grifo un aproximado de 84 soles en total. Además, debe pagar a la empresa una cotización fija de 10 soles y 100 soles aproximadamente al dueño del vehículo, los cuales no son ganancia para el dueño porque con ese dinero debe correr con los gastos de mantenimiento: desde la bajada de motor hasta el letrerito que diga “San Juan CT”.
El chofer y el cobrador, además, reciben sus viáticos para dejar la barriga llena y el corazón contento (además de repleto de grasa cuando el menú es una hamburguesa de carretilla a la que se le derrama la mayonesa por todos lados). Si el desayuno les cuesta dos soles, el almuerzo cuatro y el lonche dos solcitos más, estamos hablando de ocho soles en viáticos para cada uno, o sea dieciséis soles. Sacando la calculadora, tenemos como resultado que hasta el momento van 210 soles que deben gastar el chofer y el cobrador cada día al final de su jornada, dinero que obviamente sale de las ganancias obntenidas del cobro de los pasajes.
¿Cuál es entonces el margen de ganancia para ambos trabajadores? Si a lo largo y ancho del día ganan 270 soles, tienen que descontar esos 210 soles de gastos y dividirse los 60 restantes entre los dos. Pero es solo una especulación optimista que saquen 270 en un día para que puedan irse contentos a casa con sus 30 soles en los bolsillos, porque si otro día obtienen menos ingresos, son ellos los que se perjudican.
Como es sabido, en este recuento de gastos no se incluyen las coimas... perdón, papeletas por cometer infracciones. El chofer Guillermo Jiménez se queja de que todas las faltas van a parar a nombre de él, así las haya cometido el cobrador. Si éste último deja la puerta abierta de la combi cuando está en movimiento, será el chofer quien aparezca en los registros de la Policía como el infractor.
Eso explica que los cobradores tengan tanto desparpajo a la hora de subir a los pasajeros empujándolos a la combi, prometiéndoles que irán por rutas que ni ellos mismos saben si recorrerán porque dependiendo de su estado de ánimo (y si la cantidad de pasajeros es rentable) cumplen su ruta o se desvían por senderos alternativos. Total, si la autoridad detecta alguna falta, el cobrador puede escudarse en su compañero y decir: “Yo no fui, fue Teté... digo, el chofer”.
El chofer tiene el privilegio de ser quien dirige los destinos de sus pasajeros, pero es el cobrador quien pasa la mano y recibe los pasajes. Algunos choferes desconfiados contabilizan el número de pasajeros que suben y van sacando su cuenta para que al final del día el cobrador no lo sorprenda en la rendición de cuentas. Pero es imposible llevar una cuenta riguorsa ya que no todos pagan lo mismo: los adultos pagan un sol, los universitarios ochenta céntimos y los vivos, cincuenta céntimos o como se llama en el mundo del transporte urbano: “china”.
A pesar de que la tarifa indica una variedad de pasajes y categorías para el pasajero (adulto, universitario, escolar) y la ruta (urbano, directo, zonal), no todos pagan lo que deberían. Casi todos los pasajeros pagan el pasaje urbano (que según la tarifa está S/ 1.40, pero “¡yo siempre pago un sol, así que cóbrate, nomás”), pero desconocen el pasaje directo (S/ 1.60), que es cuando se recorre desde el paradero inicial hasta el final, y reciben el nombre de “público plomo”. El pasaje zonal, por su parte, se utiliza para tramos cortos de pocas cuadras y en zonas populares por lo general (S/. 1.00 en teoría, S/ 0.50 en la práctica).
3, 2,1 Pamela va adelante
Los paraderos no están poblados únicamente de pasajeros que, haciendo honor a su nombre están ahí de paso, sino que hay un individuo que siempre está ahí cargando en la mano su reloj, su lapicero, su tablita con su cuaderno y portando en el abdomen su canguro para ir guardando el sencillo que le avientan. Se trata del datero, un trabajador bastante informal que le informa a los cobradores de la frecuencia con que van pasando las otras combis de la misma empresa y/o de la competencia.
Carlos Quesquén Pérez trabaja en la intersección de las avenidas Ayacucho y Benavides. Cada vez que pasan las combis de la ruta MI, que va desde Montenegro hasta Villa El Salvador, él les grita los minutos que han transcurrido desde que pasaron los otros carros. Los cobradores de la MI tienen por obligación que darle 30 céntimos en cada vuelta, pero como Carlos no tiene contrato de exclusividad, puede darle sus preciados datos a cobradores de otras empresas, quienes le dan su voluntad: 10 ó 20 céntimos que él se esforzará por atajar como un buen arquero para que la monedita no ruede peligrosamente por la pista. De monedita en monedita, Carlos puede llegar a sumar con suerte entre 25 y 30 soles en un día.
Estaré pasando por sus asientos
Aunque está prohibido el ingreso de vendedores ambulantes a los vehículos de transporte público, tanto ellos como los cobradores saben que las reglas están para romperse y que cuando se puede, hay que darse la mano. Desde castañitas arequipeñas y los infaltables chocolates Olé Olé hasta lapiceros de dos colores (“más barato que en la librería, mira ve”), la oferta de productos es variada, aunque generalmente se vende el mismo discurso.
“Tengan unas cordiales tardes. Mire, padre, mire, madre, disculpa que te interrumpa pero me gano la vida así. Le tengo en esta oportunidad unos ricos productos golosinarios. Son los ricos caramelos a solo S/ 0.20, tres por S/ 0.50. Por favor no me des la espalda. Estaré pasando por sus respectivas asientos. Que Dios los bendiga en su lindo paseo y conversación”, dice Juanito, un niño de apenas 8 años que en vez de jugar como otros niños de su edad, debe subirse a las combis a vender sus caramelos todo el día.
Lo máximo que gana Juanito es 20 soles en un día si ha sabido tocar el corazón y el estómago de sus potenciales compradores. No todos le compran, ni siquiera todos lo toman en cuenta cuando él pasa por cada asiento. A veces no le responden y esa indiferencia es la peor moneda con la que le pueden pagar.
lunes, octubre 25, 2004
Ensayo
La vedette de los medios
Desde el clásico vladivideo Kouri-Montesinos hasta el reciente escándalo Toledo-Espá, las imágenes televisivas han venido demostrando su decisivo papel en la conformación de la agenda de los demás medios. La televisión peruana se presenta así como una vedette: es la más vista, la más comentada y acaso la más deseada, pero también la más superficial y frívola.
Convertidos en fieles discípulos del apóstol Tomás, los telespectadores peruanos dan fe de la veracidad de la información si la ven en su televisor, creen porque ven. Como señala Ignacio Ramonet[1], el nuevo sistema periodístico acredita la ecuación “ver es comprender”. Esto ha facilitado sin duda el hecho de que el periodismo escrito, el radial o el electrónico hayan perdido tanto protagonismo frente al periodismo televisivo.
Como la televisión ha asumido el rol de marcar la pauta en nuestro país, vemos que el concepto de informar queda reducido al mero objetivo de enseñar la historia en marcha.
Es más noticiable aquello que tiene imágenes que lo sustenten, aún si se trata de imágenes escabrosas, realmente desagradables. El triste calvario que sufrió el difunto alcalde de Ilave, Cirilo Robles, fue retransmitido hasta la náusea por los canales de televisión locales, que se regodeaban en la violencia y crueldad desatadas en ese video.
Esto conlleva que la televisión se tome el atrevimiento de construir la actualidad, condenando al silencio y la indiferencia a los hechos que carecen de imágenes. Es aquí donde pueden salir airosos los otros medios y aprovechar sus potencialidades, pero salvo honrosas excepciones, la prensa, la radio e incluso internet no son más que cajas de resonancia de lo que ya se vio por televisión. Y si algún acontecimiento importante no se vio por TV, no tiene cabida en los otros medios.
Si la televisión es, entre los medios de comunicación, la vedette, a la prensa escrita le ha tocado jugar el papel de la vieja anticuada. Mientras que la radio, las páginas web informativas y la TV gozan de la instantaneidad, la prensa diaria está obligada a ser la última en llegar al público con la información y por eso, su reto a la hora de informar debe ser mucho mayor.
En realidad, la gente no compra los diarios para enterarse qué ha pasado en el Perú y el mundo: ya lo revisaron por internet, lo vieron la noche anterior en el noticiero o lo escucharon por la mañana en la radio. El encanto de comprar El Comercio, La República, Perú.21 u otros diarios debe radicar en la interpretación y opinión que se hace de los acontecimientos. Informarse debe exigir así un esfuerzo por parte de los ciudadanos, un interés en profundizar en las noticias y analizar sus implicancias en su vida individual o la vida colectiva del país.
Mientras que a la TV solo le interesa la sangre del alcalde de Ilave o los quejidos del hombre quemado vivo en Azángaro, cierto sector de la prensa se enfrascó en hacer zoom en esos macabros detalles desatando el morbo de sus lectores. Felizmente no se puede generalizar, porque muchos medios más comprometidos con el análisis de la información se esforzaron por tratar de entender el complejo tramado de conflictos sociales que están llevando a ciertos individuos a creerse con derecho de tomar la justicia con sus manos.
¿Cómo se puede discernir un hecho verdadero de uno falso? Los hechos son tomados por veraces si todos los medios repiten las mismas afirmaciones hasta crear un solo discurso homogéneo y sospechosamente “oficial”. Lo peligroso de contar con un único sistema de información es que se termina creyendo en todo lo que se consume en los medios. Pero la triste experiencia de la corrupción de los medios de comunicación en la década pasada nos lleva a cuestionarnos sobre la veracidad de la información que vendían esos medios. Si en todos lados veíamos a Fujimori como el superhéroe redentor de los peruanos y a sus opositores como una sarta de incompetentes pájaros fruteros, es porque los medios estaban asquerosamente comprados por la mafia.
Si los peruanos no somos capaces de aprender de esa lección y no desconfiamos de las denuncias no sustentadas y las afirmaciones no cruzadas con todas las partes involucradas en el conflicto, corremos el riesgo de volver a convertirnos en roedores que siguiendo al flautista de Hamelin caeremos en el abismo de la desinformación.
[1] RAMONET, Ignacio. “Informarse cuesta”, editorial del primer número de la edición española de Le Monde Diplomatique. Noviembre de 1995.
lunes, setiembre 27, 2004
Crónica
La (de)formación profesional
Basta revisar los principales medios de comunicación para comprobar las graves faltas éticas en que incurren muchos periodistas y comunicadores. En un escenario de espanto para el público, cabe preguntarse con comprensible indignación si estos periodistas han recibido alguna formación ética, o al menos si han recibido alguna formación periodística. En el marco del Seminario Internacional “La lucha contra la corrupción: Etica Periodística, Democracia y Gobernabilidad”, realizado en la Universidad de Lima, un grupo de expertos en la materia nos ofrecieron sus impresiones y algunas expresiones polémicas que atizaron más de un debate.
No se vende sin receta
Ante una concurrencia no tan nutrida como en la mañana, cuando los fanáticos de Fernando Rospigliosi y Rosa María Palacios colmaron el Auditorio Central de la Universidad de Lima, Jacqueline Fowks fue la encargada de dar inicio a la Mesa Redonda “La ética en la formación de periodistas y comunicadores”.
Fowks enfiló sus baterías en contra de un grupo de diarios como La República, Correo y Perú.21, a los que acusó de enfrascarse siempre en los mismos temas, los que son repetidos hasta el hartazgo en sus titulares por los días de los días amén. Con la ayuda de un retroproyector, mostró cómo el diario Correo estuvo sacando en primera plana durante los primeros días de agosto unos titulares explosivos sobre nuestras relaciones con Chile, previendo incluso una eventual guerra. Por su parte, Perú.21 se afanó durante más de una semana (y en los mismos días) con el tema de las reparticiones de las presidencias para las comisiones parlamentarias.
La periodista, que actualmente se desempeña como corresponsal del diario La Reforma de México, criticó que siempre se repitan estos mecanismos en los medios, cuando se pueden abordar otros temas igual de interesantes.
Pero su opinión no sería compartida ni respetada por todos los presentes. Eloy Jáuregui pareció dedicarle a Fowks su último libro “Usted es la culpable” a la hora de la ronda de preguntas. Sin rodeos, un exaltado Jáuregui cuestionó la autoridad de la expositora y se preguntó “¿con qué derecho viene la señorita Fowks a darnos recetas de cómo hacer primeras planas?”. El ataque cruzó como un misil Tomafowks... perdón, Tomahawk, el auditorio lleno de miradas insólitas y fue a parar donde la aludida.
Sin perder la calma ni la compostura, Fawks comenzó recitando su Currículum Vitae para demostrarle a su inquisidor que ella sí es periodista. “Desde 1989 a la fecha he ejercido el periodismo sin parar, salvo por tres años que estuve haciendo una maestría en México”. Luego, aclaró que lo que ella había dicho no eran recetas, sino comentarios sobre las omisiones de los periodistas y que de ningún modo invalidaba el trabajo de dichos medios. “No sé si respondí su pregunta”, remató. Jáuregui solo atinó a sonreír con sorna y al rato se retiró.
RaZzzzz...eto y la falta de sueño
A su turno, Santiago Pedraglio concluyó que el problema de la ética consiste en informar bien. Para este sociólogo que escribe para Perú.21, los medios deben informar con imparcialidad, tratando de ser igual de duros con el poder político como con el ecónomico. Como Pedraglio hizo notar, un gran problema de muchos medios de comunicación es ser más blandos con el poder económico, porque allí están justamente sus anunciantes.
Mientras Pedraglio comentaba este dilema ético de los medios vs. los anunciantes, a su lado otro expositor libraba su propia batalla. Mario Razzeto estaba en pleno forcejeo con Morfeo para no quedarse dormido, pero finalmente el sueño atrasado lo venció y el catedrático entregó su alma a vista y paciencia de todos los presentes. “¿Estará compungido por lo que habla Pedraglio?”, se cuestionó alguien. “No creo, porque lleva los ojos cerrados hace buen rato”, comentó otro parroquiano que ya había dejado de prestar atención a Pedraglio.
El siguiente expositor fue justamente Razzeto, quien no terminaba de desperezarse. Entre anécdotas añejas de cuando trabajaba en televisión dirigiendo a Pablo Cateriano y otras perlas, los asistentes al evento se iban contagiando de la misma modorra que Razzeto instaló. Bien dicen que el bostezo es contagioso, pero en este caso fueron varios los que pasaron del bostezo a la auténtica siesta.
La Terminal
El cuarteto de ponentes se completó con Ursula Freundt, quien siendo ex alumna de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima ahora es decana de la misma facultad pero en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).
Un alumno de la de Lima puso sobre el tapete un tema muy interesante que se le había escapado a los panelistas y escogió a Freundt para que responda a su inquietud. Él se cuestionó si vale la pena estudiar periodismo cuando cualquiera puede ser periodista en este país, tomando como ejemplo sociólogos, abogados, economistas y otros “infiltrados”. “El periodismo se ha vuelto una carrera aeropuerto porque todo mundo aterriza allí”, fue la sentencia del atribulado estudiante.
Ante los aplausos de los asistentes, Freundt se vio obligada a no desentonar. “Es cierto”, comentó. “Pero es fácil distinguir a un periodista de un economista o abogado que escribe bonito. Nosotros (los periodistas) tenemos más armas y estrategias para llegar al lector o al consumidor final; nuestro trabajo va más allá de comentar cosas, tiene que ver, además, con una capacidad comprensiva y analítica que no se da en otras profesiones”.
Los alumnos de periodismo presentes se llenaron de optimismo y recobraron las esperanzas en su profesión. Sin embargo, como se comentó afuera del auditorio al finalizar la mesa redonda, es fácil (o al menos factible) inculcarle la ética a los alumnos que se preparan para ser periodistas, pero la labor se convierte imposible con aquellos profesionales de otras áreas que terminan trabajando como periodistas y que muchas veces comenten actos reñidos con la ética que al final terminan dañando la imagen de la profesión que ellos han usurpado.
viernes, setiembre 17, 2004
Reportaje
La cámara indiscreta
¿Qué hace tan peculiares a los videoreporteros del programa periodístico dominical "La ventana indiscreta"? Los pupilos de la reconocida periodista Cecilia Valenzuela se han ganado un lugar en el medio (con los fervores y odios que ello implica) gracias a su método de trabajo. Han conseguido asumir diversas funciones de manera práctica.
Mientras los otros programas cuentan con un equipo de camarógrafo, reportero, chofer y asistente, los videoreporteros se dan el lujo de ser todo un uno, aunque a veces precisan de un chofer de confianza.Es difícil imaginar a una sola persona haciendo las labores de entrevistas e investigación, y al mismo tiempo grabando todo con una pesada cámara. La clave de los videoreporteros está en su práctica herramienta de trabajo: una Camcorder Sony DCR-TVR-22.
Esta maravilla de la tecnología pesa tan solo un kilo, está en formato mini DVD y es muy fácil de manejar, transportar y claro... ocultar. Daniel Yovera, periodista de “La ventana indiscreta” asegura que cuando un reportero sabe de antemano que no lo van a dejar grabar un testimonio, no le queda más que ocultar la cámara (en su ropa, en una mochila o maletín). Es tan simple como presionar el botón de REC sin que el entrevistado se dé cuenta.
Esto ocurrió por ejemplo con Alberto Químper, abogado de Blue Bay, la recordada empresa off shore manejada por el ex asesor presidencial César almeyda. Creyó que sus declaraciones no estaban siendo grabadas, pero no contó con la astucia del audaz reportero que ese mismo domingo las transmitió por televisión.
Por este y otros casos, el programa periodístico ha recibido varias denuncias ante el Tribunal de Ética del Consejo de la Prensa Peruana. Sin embargo, esas denuncias han quedado como simples llamadas de atención que “La ventana indiscreta” toma en cuenta, pero no comparte los lineamientos de dicho tribunal.
Yovera reconoce que la ética sí está presente en su trabajo y el de los demás videoreporteros, porque ellos hacen un periodismo de investigación especializado en política. No se meten en la vida íntima de nadie, razón por la cual jamás colocarían sus cámaras, por ejemplo, en el lecho matrimonial de un político.
Muchos personajes que no querían salir grabados terminaron golpeando las pequeñas cámaras que ellos portan. Yovera nos cuenta que en el matrimonio de la ex Primera Dama de la Nación, Keiko Fujimori, unos simpatizantes del padre de la novia se dejaron llevar por su euforia y arremetieron contra la indefensa camarita.
¿Cómo coordinan este trabajo de investigación? Después de cada edición del programa (los domingos a las 22:00 horas por Frecuencia Latina), la conductora y jefa Cecilia Valenzuela se reúne con sus 10 videoreporteros y delega funciones. Se deciden qué temas se van a investigar, y también se revisan los avances de cada uno con respecto a investigaciones que tenían pendientes.
Como no cuentan con camionetas para realizar su trabajo, tienen un equipo de tres taxistas a su disposición. Estos choferes están entrenados para pisar el acelerador, perseguir otros vehículos y guardar total discresión. Inclusive, sus autos llevan lunas polarizadas, lo que les permite a los videoreporteros grabar desde dentro de los taxis sin ser vistos.
Las ventajas de esta modalidad de reporteros televisivos son defendidas por José Luis Abeo, otro integrante de este equipo indiscreto. En primer lugar, se ahorran costos, porque una sola persona cumple varias funciones: además de las mencionadas de camarógrafo, reportero y asistente, cada uno consigue sus fuentes, pautea su material grabado, busca sus archivos y edita el reportaje.
Por otro lado, el formato digital es de mejor resolución. Y por último, la propia individualidad que tienen estos videoreporteros les da mucha libertad para hacer su trabajo, y también una gran responsabilidad. ¡Tengan cuidado, políticos, que los puede estar grabando la cámara indiscreta!





